Tristeza Ciega

blind sadness 1

Cielo despejado se vuelve gris cada minuto

en cada día; mi corazón se vuelve pesado, se

arrastra en el suelo dejando mis tristezas

abiertas haciéndome vulnerable.  Mi pecho

está lleno de dolor y agonía dejando mi cuerpo

lleno de cicatrices, drenando la miseria de vivir así.

 

Tratando de esconder estas lágrimas, fingiendo

ser fuerte, pero este dolor lo hace aún más difícil

seguir adelante. Cómo las cosas resultaron de esta

manera; cada vez que pienso que estoy fuera del

pozo voy aún más profundo.

 

Me arrastra hacia abajo como ancla atada a mi

pierna sin esperanza de volver a ver la superficie. El

agua empieza a llenar mis pulmones sofocándome,

mientras busco un respiro.

 

Pero no es nada más que lo que yace dentro, mi

mente lo hace real, pero todo está sucediendo en

mi corazón.  Mis sentimientos realzan cada

emoción, haciéndolo difícil de esconder.

 

Puede que sea desconocido y a veces no visto,

pero no es más que un espejismo cegándote de

la verdad, que esta tristeza es real y me está

quemando por dentro.


Blind Sadness

blind sadness 2

Clear skies turning gray every minute on

every day as my heart turns heavy it crawls

on the floor leaving my sorrows open making

me vulnerable.  My chest is filled with pain

and agony leaving my body full of scars,

draining the misery of living like this.

 

I’m trying to figth away these tears, pretending

to be strong, but this pain makes it even harder

to move on.  How did things turn out this way,

every time I think I’m out of the pit I go even

deeper.

 

It drags me down as an anchor tied to my leg

with no hope of ever seeing the surface again.

Water begins to fill my lungs, choking me as

I gasp for air.

 

But it’s nothing more what lies inside, my mind

makes it real, but is all happening in my heart.

My feelings enhanced every emotion making it

difficult to hide.

 

It may well be unknown and sometimes unseen,

but it’s nothing more than a mirage blinding you

from the truth that this sadness is real and it’s

scorching me inside.

Elegir ser Libre

Elegir ser Libre 1

Me encontraba en la playa y estaba hablando por teléfono con mi hermana mientras buscaba un lugar en la arena en dónde sentarme, pero había tanta gente que llegué hasta el final y no encontré nada.  Habían casas de madera detrás de mí y las palmas en vez de estar en la arena estaban en el agua.  De momento el agua se empezó a echar hacia atrás y había mucha gente confundida, y fue tan rápido que sucedió que no tenías ni un momento para pestañear.

Rápido pensé que tal vez era un tsunami hasta que mire hacia el mar y me di cuenta que si lo era porque al final se veía el agua blanca casi como espuma y ahí pude ver que era la ola que venía trayendo el agua de vuelta a toda velocidad.  Y ahí empecé a gritar tsunami, tsunami.  Y todo el mundo empezó a correr.  Para este entonces ya yo había colgado el teléfono y avancé a correr de igual manera, pero estaba al final y sentía mis piernas muy pesadas, como sino me pudiera mover lo suficientemente rápido.

Llegué hasta unas escaleras que daban acceso a la carretera; al subirlas me encontré a un hombre de pelo largo, no recuerdo su rostro específicamente pero si que sentía que lo conocía, era Jesús.  Le dije: “¿Qué hacemos? Viene un tsunami no hay forma de escapar.”  El calmadamente me dijo: “ve allí y bautiza a las personas.”  Yo lo miré asombrada pero hice lo que me pidió, me di vuelta y volví a la playa.

Al llegar, mi familia ya estaba ahí esperándome, mi nena grande estaba con mi tía arriba en las escaleras en un balcón, al lado de la carretera, pero sentía en mi ser que estaba segura, que no tenía de que preocuparme.  Mi familia y yo hicimos un círculo y empezamos a orar mientras tenía a mi nena pequeña en mis brazos.

El agua empezó a entrar y nos llegaba hasta la cintura, pero no nos movía, permanecimos en el mismo lugar orando.  A nuestro alrededor podía ver como el agua destruía todo a su paso.  Sólo a mi derecha veía que habían dos o tres personas orando también con sus manos recostadas de la pared apoyándose de ella de espaldas al mar.  También vi como cuerpos salían como torpedos de las casas de maderas con la cabeza y parte del cuerpo visible, el resto del cuerpo incrustado en la madera.

Era algo impresionante, pero aún más como nada de eso nos tocaba.  De momento apareció el hombre que me encontré arriba de las escaleras.  Y me dijo: “Prepárate porque ahora viene lo malo.”  Yo podía sentir lo malo rodeándome, en este caso yo sabía que se refería a algún tipo de maldad.  Mi primera reacción fue soltar la bebé y la tire a los brazos de mi hermana con el agua ya casi al pecho de nosotros.  Y rápidamente sentí que algo me haló hacia el mar con tremenda fuerza, pues yo me encontraba en todo momento de espalda al mar.

Yo sentí un gran temor y abrí mis ojos con asombro y miré al hombre al que reconocí por Jesús, el extendió sus brazos hacia mí para que yo eligiera si tomarlos o no.  Lo cual yo extendí mis brazos inmediatamente y en un parpadeo el me haló hacia él y me encontraba en sus brazos protegida y segura.  Toda mi familia miró con asombro sus rostros cambiaron de temor a alivio en un instante. Luego de ahí me desperté con un gran alivio y alegría porque mi Dios jamás me abandona, ni a ninguno de nosotros.

Les admito que aún al día de hoy sigo esperando por esa maldad que viene a halarme y siento temor, pero luego recuerdo el sueño y sólo sonrío.  Porque aún así Dios me está dando la opción de tomar sus brazos, él desea que nosotros elijamos tomarlos porque él tiene nuestro mayor bienestar en mente en todo momento.  De igual manera él nos ofrece su ayuda, amor y perdón sin restricciones, ni condiciones, pero debemos decidir y/o elegir recibirla para así ser libres.